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Arritmias
Disrritmia, o arritmia significan trastorno ó falta de ritmo. Cuando en medicina hablamos de "arritmia" queremos señalar que hay trastornos en el ritmo cardíaco.
Decimos que el ritmo del corazón
es normal cuando existe una serie sucesiva de eventos cronológicamente relacionados durante la contracción y la relajación.
De esta manera, se produce primero la activación y contracción de las aurículas y luego la de los ventrículos. Esto permite que la sangre contenida en las aurículas pase a los ventrículos para que éstos la expulsen hacia todos los sectores de nuestro organismo.
Una persona tiene un ritmo cardíaco regular, cuando cada contracción del corazón se separa a intervalos similares de tiempo.
El ritmo habitualmente varía entre 60 y 90
latidos por minuto, que se puede constatar tomándonos el pulso.
Así podemos evaluar si los latidos se separan regularmente. Si esto no sucediera podemos interpretar que estamos frente a una arritmia.
Existen innumerables tipos diferentes de arritmias. Algunas arritmias son normales a determinada edad, por ejemplo en los jóvenes es frecuente la arritmia
respiratoria donde la frecuencia de los latidos es mayor durante la inspiración y menor cuando expira. En este caso vemos como los latidos se separan irregularmente en cada respiración.
En general la mayoría de las arritmias son anormales y se caracterizan por desobedecer el orden sucesivo de contracción cardíaca. De esta manera ocasionan un mal
funcionamiento del corazón que lleva a situaciones diversas, como sentir taquicardias, molestias o
dolores en el pecho, a veces,
sensación de falta de aire.
Muchas situaciones pueden producir arritmia. Por ejemplo la
presión alta, la
insuficiencia cardíaca, el
infarto, la angina de pecho, enfermedades de las válvulas del corazón, el corazón agrandado. También muchas enfermedades no relacionadas con el
corazón, como el aumento de la
hormona tiroidea, una neumonía, la disminución de potasio en la sangre, los
glóbulos rojos altos, el tabaquismo, problemas cerebrales,
mal funcionamiento de los riñones, etc. Como vernos las causas son múltiples y disímiles, y aquí solo mencionamos algunas de ellas.
El diagnóstico del tipo de arritmia se realiza con un electrocardiograma. Muchas veces en el momento que nos realizan este estudio no aparecen las arritmias, por
lo que en caso que se sospeche que éstas existen, el paciente debe realizarse un "Holter". Este no es más que una grabación del ritmo cardíaco durante 24 horas, o lo que es lo mismo un electrocardiograma que dura todo el día.
La sensación de falta de aire o las palpitaciones no le gustan a nadie. Las complicaciones a las que nos pueden llevar las arritmias son causa de la constante
investigación de las mismas.
Son múltiples las enfermedades que las pueden producir, y como ya vimos existen arritmias benignas o inocentes y otras que no lo son tanto.
La base sobre la que se asienta el estudio de la arritmia intenta discriminar la inocencia o no de las mismas, y la enfermedad subyacente que las acompaña. Motivo por él cual:
1) Toda arritmia debe ser estudiada para determinarse de qué tipo se trata y el grado de compromiso que produce
sobre el paciente.
2) Siempre que no sea benigna, debe tratarse.
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