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Corazón
Es el órgano central del sistema circulatorio.
Se encuentra ubicado en el centro del tórax ligeramente desplazado hacia la izquierda, gracias a la cual podemos observar su latido en el quinto espacio
intercostal izquierdo en personas delgadas.
Esta formada por dos cámaras superiores de las paredes delgadas, las aurículas derecha e izquierda, y dos cámaras inferiores de paredes mas gruesas, los
ventrículos derechos e izquierdo. Las cuatro cameras se encuentran separadas y relacionadas a la vez. Existe un tabique que separa ambas aurículas y otro tabique más grueso, que separa los ventrículos.
Ambas aurículas son las cámaras responsables de la recepción de la llegada de la sangre. La aurícula derecha recibe la
sangre de todo el organismo que vuelve a través del sistema venoso. La izquierda solo recibe la sangre que viene de los pulmones.
Los ventrículos son propiamente los encargados de expulsar la
sangre. El derecho hacia los pulmones a través de la arteria pulmonar y el izquierdo al resto del cuerpo por la arteria aorta. Como el ventrículo izquierdo debe hacer llegar la
sangre a lugares mas lejanos , tiene paredes musculares mas gruesas que desarrollan mayor presión de manera que alcance desde el cuerpo cabelludo hasta la punta de los dedos de los pies. A la vez esta presión es la que
se registra cuando vamos al consultorio a
controlarnos.
De la cantidad de
sangre que se expulsa
un 25% se distribuye en los
riñones, 15% para el cerebro, 15% para el
hígado, 15% a los músculos, 10% para la piel. Existe para la propia oxigenación del
corazón un 10%, y el 10% que queda se distribuye en el resto del organismo.
Entonces: la aurícula derecha recibe la sangre venosa (sin oxígeno) que vuelve de todo el cuerpo. De aquí pasa el ventrículo derecho, éste la expulsa hacia los pulmones, donde se llena de
oxígeno, y de estos se dirige hacia la aurícula izquierda que recepciona la sangre oxigenada,
y la cede al ventrículo izquierdo para que la expulse a todo el organismo.
De esta manera, llega sangre con oxígeno a todos los tejidos, los que por supuesto la utilizan, y envían la sangre nuevamente por la venas a la aurícula derecha para que se inicie otra vez en el ciclo.
1) Es capaz de generar dentro de si mismo el estímulo que origina su accionar (automatismo). Es decir que si separamos el corazón del organismo y lo mantenemos con sangre dándole
oxígeno, continúa contrayendose igual que si estuviese dentro de nuestro cuerpo.
2) Es capaz de conducir el estímulo que generó a todos los sectores del corazón para que se contraigan (conductibilidad).
3) Es capaz de funcionar no solo por los estímulos que él genera, sino por otros externos químicos, térmicos, eléctricos, etc.
4) Frente a los estímulos es capaz de contraerse y expulsar la sangre (contractilidad).
Gracias a estas propiedades del músculo cardíaco podemos afirmar que esta bomba se provee a si misma el arranque y el combustible para funcionar constantemente.
Al igual que todos los tejidos, la bomba cardíaca recibe sangre oxigenada a través de las arterias coronarias y luego de utilizar el oxígeno, la sangre vuelve por las venas coronarias para oxigenarse nuevamente.
Estas arterias coronarias son dos, la izquierda y la derecha, cuando se enferman; por ejemplo, por depósitos de
colesterol que obstruyen la llegada de la
sangre al músculo
cardíaco; ocasionan la tan temida
enfermedad coronaria del paciente cardíaco.
Con mínima cilindrada el mejor rendimiento
De acuerdo con lo que hemos visto, podemos asegurar que nuestro corazón es un MOTOR excepcional. Pesa aproximadamente 350gr. Funciona a pesar de las condiciones climáticas, políticas, sociales u económicas. Mantiene en circulación
continua cinco litros de sangre. Es capaz de adaptarse y variar su frecuencia y su presión de acuerdo con las necesidades de nuestro organismo. Este servicio lo brinda día y noche, sin parar desde que nacemos hasta que morimos. Nuestro deber es cuidarlo.
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