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Osteoporosis
Es una enfermedad frecuente en personas de edad avanzada. Se
caracteriza por una debilidad de los huesos.
Los huesos son tejidos con vida que forman nuestro esqueleto.
Cada hueso está constituido por un sector interno blando y por
una zona externa compacta. Cuando la osteoporosis se pone en
juego se produce una disminución marcada de la substancia ósea
compacta.
La incidencia de esta enfermedad es mayor en las mujeres que en
los hombres. Aparece con mayor frecuencia en el período post-menopáusico.
El deterioro de los huesos se acelera con la reducción de la
función de los ovarios. Cuando la causa de la enfermedad se
relaciona con esta situación, la administración de hormonas
femeninas puede prevenir la osteoporosis.
Ahora, independientemente de los efectos de la menopausia, tanto
en mujeres como en hombres,
existe una pérdida ósea relacionada con la edad especialmente a
partir de los 70 años.
Se sospecha que se debe a una disminución de la formación de
substancia ósea compacta por parte de nuestro cuerpo.
También cabe destacar que si nuestra dieta es pobre en calcio, o
si a pesar de no ser así, la absorción del calcio está
disminuida como en los ancianos, ambas situaciones pueden
contribuir a la pérdida de masa ósea.
El paciente que padece esta enfermedad en general no siente
nada, a menos que sufra una
fractura.
Puede aparecer una fractura de cadera, de muñeca, o en general
de cualquier hueso. También son frecuentes las compresiones de
las vértebras de la columna vertebral. Uno de los síntomas
típicos es la presentación súbita de
dolor en la
espalda y una pierna después de hacer un mal
movimiento. Por ejemplo agacharse a levantar algo del suelo y
"quedar duro".
Con estas compresiones de las vértebras se deforma la columna, e
incluso se puede producir una joroba.
Nosotros sabemos que cuando la edad avanza es más frecuente la
aparición de fracturas. Generalmente las operaciones de cadera
se las hacen nuestros abuelos.
El diagnóstico de la enfermedad se hace fácilmente con una
radiografía, donde se observa una pérdida en la intensidad de la
coloración de los huesos,
e incluso a veces aparecen incipientes deformaciones. Los huesos
se ven más claros.
La dieta puede ayudar
Como vemos es una enfermedad degenerativa que puede sobrevenir
en la edad avanzada. Lamentablemente afecta al esqueleto, es
decir nuestro sostén, y puede complicarse.
Este
tipo de enfermedades, cuando se complican, hay que evaluarlas
dentro del marco en el que se presentan y el tipo de paciente.
No
olvidemos que las personas mayores tienen menos sistemas de
defensa.
Una buena dieta rica en calcio, flúor, vitamina D y proteínas,
también algunos tipos de ejercicios simples de movilización,
pueden ser un inicio en el tratamiento y una buena forma de
prevenir futuras complicaciones.
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