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Síncope
El término síncope (del griego synkopée), significa corte,
cesación o pausa. En la literatura médica esta palabra se
utiliza para referirse a una interrupción súbita y episódica de
la conciencia, con malestar general, debilidad muscular
generalizada e incapacidad para mantenerse sentado o de pié.
Es sinónimo de desmayo. La lipotimia es el mismo cuadro general,
sin pérdida de conocimiento.
Aproximadamente el 3% de las consultas en las guardias médicas
se deben a este síntoma. Es más frecuente en la edad adulta y se
presenta con igual frecuencia en ambos sexos.
Dentro de la población entre los 20 y los 65 años de edad, el 6%
alguna vez presentó un episodio de síncope,
y este porcentaje se duplica en la población de mayores de 65
años.
Esta pérdida transitoria de la conciencia tiene su fundamento,
sea cual
fuere
la causa del síncope. Siempre existe una disminución de la
llegada de sangre a nuestro cerebro.
El síncope puede tener una variedad de causas que van desde
condiciones benignas como un simple reflejo nervioso, hasta
enfermedades severas como las
arritmias malignas.
¿Porqué puede ser producido un síncope?
En la mayoría de las series de
trabajos
de
investigación
que evalúan lo síncopes, siempre se separan dos tipos de causas,
las del corazón y las no cardíacas.
Dentro de las causas cardíacas, las más importantes son las
arritmias (tanto las rápidas como las lentas). También, dentro
de las causas relacionadas con el corazón, el infarto cardíaco,
la obstrucción de la salida de la sangre del corazón, la rotura
de la arteria aorta, algunas malformaciones dentro de las
cavidades cardíacas,
el aumento de la presión pulmonar,
y el derrame pericardio masivo.
El otro grupo de causas de que ocasionan síncope, las no
cardiacas:
son la presión baja, los cambios de presión cuando modificamos
nuestra postura, las hemorragias importantes, algunos reflejos
nerviosos, distintos tipos de drogas. En algunas situaciones
como una crisis de tos o frente a esfuerzos para orinar, también
puede aparecer una pérdida
transitoria de conciencia. Alteraciones psiquiátricas y
neurológicas, también pueden ser causa de un síncope.
A pesar de estas clasificaciones, en cardiacos y no cardiacos,
es importante dejar en claro que incluso para la medicina de hoy
existen síncopes
en los que queda sin diagnóstico
la enfermedad que los ocasiona.
¿Qué puede sentir el paciente antes que se produzca el síncope?
Existen una serie de sucesos que se presentan en una secuencia
común en la gran mayoría de los episodios.
Los pacientes se encuentran en posición de pié
o sentados, antes
de perder la conciencia, se experimenta una sensación de
profunda debilidad que se acompaña de importante sudoración,
náuseas, la boca se llena de saliva, visión borrosa, mareos,
sensación de embotamiento, confusión, palidez de la piel,
taquicardia, dilatación de las pupilas y sensación de caída
inminente.
El malestar hace que respire profundamente
y
que se dirija al exterior a buscar aire
fresco, se intenta recostar para evitar una caída.
Un porcentaje elevado
de los síncopes presenta un traumatismo grave como fractura de
cadera, de costilla u otros huesos,
y hematomas ocasionados por las caídas.
¿El
Síncope
és
una enfermedad?
De hecho no es así. El síncope es tan sólo un
signo,
que puede ser ocasionado por distintos tipos de enfermedades. Un
episodio de pérdida
transitoria de conciencia, por más breve que sea, es una
experiencia muy desagradable para cualquier persona.
Cuando nos ocurre un episodio de este tipo, no debemos dejar que
pase por alto. Siempre debemos realizar una consulta médica.
Y aquí, la tarea del médico es determinar cuál fue la causa del
síncope, y si
es
de riesgo
o no
para
el paciente.
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