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Várices
Sin necesidad siquiera de recorrer las innumerables salas de un
museo o de pararse horas enteras yendo de aquí para allá en
grandes supermercados, muchas son las personas que se quejan de
dolores y pesadez en las piernas.
Las várices son dilataciones de las venas superficiales de los
miembros inferiores (de las piernas).
Las
venas son
los vasos
encargados de transportar la
sangre
de regreso desde los distintos tejidos del cuerpo hacia el
corazón.
La circulación venosa de la piernas está integrada por tres
sistemas intercomunicados entre sí:
Sistema superficial venoso:
formado por aquellas venas que se encuentran directamente debajo
de la piel. Tienen paredes muy delgadas y débiles, y a veces
pueden verse a través de la piel.
Sistema profundo:
formado por todas aquellas venas que se encuentran entre los
músculos y los huesos. Tienen paredes más gruesas y transportan
mayor cantidad de sangre.
Sistema de venas comunicantes:
relaciona los otros dos sistemas atravesando músculos y tejidos
desde la piel hacia la profundidad de la pierna.
Cada vena de las extremidades inferiores tiene válvulas de
retención que permiten el pasaje de la sangre hacia el corazón y
no en sentido inverso. Si estas válvulas funcionan mal, la
sangre en lugar de subir por una escalera de muchos peldaños
hacia el corazón,
ha de escalar un pared empinada, con escasos y difíciles puntos
de apoyo. La sangre se estanca en las venas superficiales, que
se dilatan poco a poco y provocan las várices.
La aparición de las varices puede deberse a:
*Una debilidad de las paredes de las venas.
*Una ausencia o lesión de válvulas.
*Un aumento de la presión venosa en personas que están mucho
tiempo de pié,
cocineros, mozos, peluqueros. También en
obesos
y en embarazadas.
*Pueden aparecer en caso de flebitis. que es una infección del
sistema venoso profundo.
Un paciente con várices groseras puede no sentir nada. Uno con
mínima dilatación de las venas puede aquejar múltiples
molestias.
La
mayoría de los pacientes sienten pesadez y dolor. Esto se agrava
en la posición de pié y con el tiempo húmedo o caluroso;
a veces aparecen calambres por la noche, o picazón, o incluso
alteraciones en la sensibilidad de la piel. En las mujeres los
síntomas se acentúan durante el período menstrual.
¿Cómo
podríamos
disminuir
estos inconvenientes?
Cuando las várices son importantes, o a pesar de que no lo sean
producen molestias, siempre nos va a facilitar las cosas recostarnos
y levantar las piernas; también mantenerlas con vendajes o
medias elásticas apretadas.
En
algunos
casos es conveniente realizar un tratamiento definitivo para
erradicar la posibilidad de complicaciones.
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